Ingeniería, suministros y servicio técnico
Ingeniería, suministros y servicio técnico
Necesidad
En determinadas líneas de procesado cárnico todavía se utilizan bandas de acero inoxidable para operaciones de deshuesado y recorte equipadas con guías en V de caucho negro no apto para contacto alimentario. Con el uso, estas guías se degradan y generan un polvo negro que puede acabar migrando hacia la superficie de trabajo, obligando a realizar limpiezas adicionales y provocando interrupciones innecesarias en la producción.
A este problema higiénico se suma el mantenimiento. Las guías deben sustituirse periódicamente y su reparación puede resultar compleja y costosa. Por ello, la necesidad era reacondicionar la banda existente con una solución más resistente, estable y adecuada para las condiciones de trabajo propias de una línea cárnica, evitando además deformaciones durante su funcionamiento sobre poleas de gran diámetro.
En las líneas de deshuesado y recorte de carne, las bandas están sometidas a unas condiciones especialmente exigentes. El contacto con huesos afilados, cuchillos, grasas y fluidos procedentes del producto obliga a utilizar materiales capaces de soportar tanto el desgaste mecánico como la exposición continuada a este entorno de trabajo.
El reacondicionamiento de una banda de acero inoxidable permitía conservar la base de la instalación y, al mismo tiempo, sustituir uno de sus puntos más problemáticos: unas guías de caucho que se desgastaban con rapidez y generaban residuos durante el funcionamiento.
El reto. El principal desafío técnico consistía en incorporar una nueva solución sin comprometer la estabilidad de la banda. La instalación trabajaba sobre un conjunto de poleas de grandes dimensiones en ambos extremos, con diámetros que podían alcanzar aproximadamente los 700 mm, por lo que era necesario seleccionar un material capaz de adaptarse correctamente a ese recorrido manteniendo la rigidez transversal.
Además, la superficie debía resistir un entorno con fuertes exigencias mecánicas. Los trabajos de corte y deshuesado realizados sobre la propia banda aumentaban el riesgo de arañazos y deterioro, mientras que las grasas y fluidos liberados durante el procesamiento exigían un material que no se viera afectado por su contacto continuado.
La solución. Para el reacondicionamiento se optó por un material de alta dureza y 4 mm de espesor, seleccionado específicamente por su resistencia y por su capacidad para mantener la estabilidad de la banda durante el paso por las poleas.
Su elevada dureza lo convertía en una opción especialmente adecuada para soportar los trabajos intensivos de deshuesado y recorte realizados sobre y alrededor de la superficie de transporte. Al mismo tiempo, el material ofrecía resistencia frente a los arañazos y no se veía afectado por las grasas y otros fluidos procedentes de las piezas de carne.
El espesor de 4 mm también desempeñó un papel importante en el diseño de la solución, ya que permitía que la banda mantuviera correctamente su geometría al envolver las poleas sin sufrir deformaciones laterales.
Finalmente, las antiguas guías de caucho negro se sustituyeron por guías aptas para uso alimentario soldadas directamente sobre la base de la banda. Estas nuevas guías asumían las funciones de accionamiento y guiado, eliminando uno de los componentes que más desgaste y mantenimiento generaba en la instalación original.
El resultado. El reacondicionamiento permitió disponer de una banda mejor adaptada a las exigencias de una línea de procesado cárnico, con una superficie más resistente frente a cortes, arañazos, grasas y fluidos y con un sistema de guiado adecuado para aplicaciones alimentarias.
La sustitución de las antiguas guías de caucho ayudó además a eliminar la generación recurrente de polvo negro y a reducir la necesidad de intervenciones periódicas asociadas a su desgaste. El resultado fue una solución más robusta, higiénica y estable, capaz de aprovechar la instalación existente y mejorar su comportamiento en un entorno de trabajo especialmente exigente.
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